Las copas de siempre, las que más te gustan, y una refrescante carta de cocktails: mojitos, caipirinhas, daiquiris, o si prefieres algo más fuerte, Long Island Ice Tea... Pregúntale al barman, seguro que te mezcla tu bebida favorita.
Y si te pica el gusanillo, prueba las mini pizzas, o atrévete con los nachos... algo “picantes”.
Si no eres noctámbulo, pásate a desayunar: zumos de naranja recién exprimidos, croissants y bollería, o los típicos pa amb oli de Mallorca con esas aceitunas “trencades”...
|